Esferas metálicas para reloj mural, con la perforación central lista para recibir el vástago de la máquina. Son la base sobre la que se arma el reloj: sirven tanto para un proyecto artesanal completo como para reemplazar el cuadrante deteriorado de un reloj antiguo.
Por qué metálicas
A diferencia del cartón o el MDF, la esfera metálica no se comba con la humedad ni se abre con el calor. Eso importa porque la esfera es la pieza que sostiene la máquina: si se deforma, el eje deja de quedar perpendicular y las manecillas empiezan a rozar entre sí o contra el vidrio.
Antes de comprar la máquina
El dato que decide cuál máquina le sirve es el grosor de la esfera en el centro, donde va montado el eje. La rosca del vástago debe superar ese grosor con margen para la arandela y la tuerca. Lo explicamos en detalle en por qué los vástagos de las máquinas tienen largos distintos: si el vástago queda corto, la máquina simplemente no se puede fijar.
Para completar el reloj
Necesitará una máquina o módulo, un juego de manecillas y los números. Si quiere colgarlo de inmediato, vea el gancho de sujeción.









